Ernesto Guajardo: Con la hípica en el corazón Titulares

Viernes, 01 Febrero 2019
Ernesto Guajardo, una leyenda viviente de la hípica chilena. Ayer jinete, hoy preparador. Foto: Agencia ELE Ernesto Guajardo, una leyenda viviente de la hípica chilena. Ayer jinete, hoy preparador. Foto: Agencia ELE

A poco más de 72 horas que se dispute en la grama del Valparaíso Sporting un nuevo clásico El Derby, conversamos con quien ha sido protagonista de la hípica chilena desde hace varias décadas. Hijo de padre preparador, padre de jinete y ahora abuelo de un nuevo jinete.

Se trata de Ernesto Manuel Guajardo Jofré,  ganador de 1786 carreras como jinete y de 1260 carreras como preparador. Ganador del Gran Premio Internacional, hoy Gran Premio Latinoamericano, y de El Derby 1973 montando a  Grand Slam.

Con él hombre que lleva la hípica en el alma, como él mismo señala, conversamos durante la jornada de aprontes, en plena pista de carreras del Valparaíso Sporting. Hablaríamos de la afamada carrera  y los recuerdos que tiene de ella, pero  terminamos conversando más de su vida y de la hípica de antaño que de otra cosa.

De entrada, Ernesto Guajardo comienza a contar sus años de gloria como jinete, señalando que tuvo  “una gran  satisfacción como jockey. Era la época de oro de la hípica, (corrí) con los mejores jinetes que había en ese tiempo: Pedro Ulloa, Enrique Araya, Fernando Toro, Héctor Pilar. Era una época en que había – al menos – cuarenta muy buenos jinetes, no se sabía a quién elegir. En esa época salió  Ernesto Guajardo”, indica orgulloso.

Qué época de la hípica le gusta más, la actual o de los ochenta hacia atrás.

La de los ochenta, sin duda. Ahora hay más garantía para los jinetes. Ahora tienen partidores, hay muchas cámaras, no se pueden hacer las diabluras que se hacían antes. Ahora se corre en una taza de leche. Todos los caballos salen de un cajón, antes no los teníamos, había huinchas. Había que ser de a caballo para correr en cada carrera, porque no faltaba quien cayera.

Cuéntenos de su vida actual, ligado a la hípica

Yo  jubilé como jockey  y me vine acá a   Viña, falleció mi padre y aquí  me quedé, con mi señora  que en paz descanse. Hace más de 20 años que falleció ella y me quedé en el corral de mi papá, presenté mis papeles, como yo ya había preparado antes -  cuando estuve suspendido – era jinete y preparador, me dieron inmediatamente la licencia de preparador.

El triunfo que más recuerde

Mocita Novata, puede ser. Que ganó el Gran Premio Hipódromo Chile; el caballo Playboy que ganamos el Gran Clásico  Internacional, que vino (Irineo) Leguizamo, es como el Latinoamericano de ahora. El caballo mío ganó por doce cuerpos y era un caballo que no tenía grandes opciones.

¿Cómo logra ese triunfo?

El dueño me vino a buscar  porque estaba sin monta y con el preparador Luis Toledo, estuvimos toda la semana dándole al caballo porque era muy arriado y a mí siempre me gustaba correr colocado con los caballos, adelante. O sea,   que  le sacábamos un poquito de ligereza, porque siempre tenía muchos detalles  y llegaba  atropellando. Me dijo: “córralo como Ud. pueda Guajardo, vea lo mejor que se pueda”.

Venían unos caballos peruanos, argentinos y venía corriendo cuarto, toda la carrera. En los 900 (metros)  venían  dos caballos de afuera, venían  chocándose uno a otro  e iban a tomar la curva muy cerrado y justamente  venía sacándoles  una película de atrás. Chocaron con la baranda y saltaron los dos hacia fuera y pasó mi caballo altiro por dentro adelante. Todos dijeron que estaba loco porque como iba el caballo tercero y había rematado la carrera ahí. Al final ganó por doce cuerpos.

Con su experiencia, le gusta  más  El Derby de antes, cuando ganó,  o de ahora

Los de ahora son más modernos. Antes había más entusiasmo, se ha perdido público. Antes se corría – todos estos clásicos – con  el corazón, queriendo al animal y ahora veo que estamos matando mucho al caballo.

Y cómo ve los jinetes de ahora y los de su generación

Ahora subieron la escala de peso, antes corríamos con 45 kilos, ahora el mínimo son 50 kilos. Antes había que bajarse mucho (de peso) porque si se corría un caballo con 45 kilos, ¿cuánto tenía que pesar el jinete para hacer el peso?

También había carreras el mismo día en el Hipódromo Chile y en el Club Hípico, así que se corría la primera carrera a las 7:45 horas, imagínese en invierno, oscuro o con tremenda neblina, en el Hipódromo Chile. Y había que ir  al Club Hípico, para correr la primera carrera, luego de terminar de correr la sexta carrera en el Chile y luego tomar un taxi para llegar a correr la última en el Hipódromo Chile y llegar a correr la tercera o cuarta carrera del Club Hípico.

Mientras va contando de su experiencia, de sus recuerdos, hace un alto para ver pasar a Flash Flink, su pupilo en  El Derby, luego de verlo en acción, guarda silencio. No se pronuncia sobre él, pero sigue compartiendo sus recuerdos, con los cuales se podría escribir varios tomos sobre la historia de la hípica en Chile, con el agregado que sería en primera persona, mientras ello ocurra, Ernesto Guajardo Jofré seguirá acumulando experiencias y recuerdos.

Última vez modificado Sábado, 02 Febrero 2019
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