Quilpué debe defender sus últimos tres hitos ferroviarios Titulares

Viernes, 19 Febrero 2016
En la imagen, el taller y los dos letreros al día de hoy. Foto: Agencia L En la imagen, el taller y los dos letreros al día de hoy. Foto: Agencia L

En tiempos en que mucho se habla de la importancia de la cultura y el patrimonio, a la hora de tomar decisiones y preservar los escasos hitos patrimoniales que existen en diversas ciudades y comunas del país, son vagas y escasas. Parafraseando a Shakespeare es “mucho ruido y pocas nueces”.

Y si de preservar se trata, Quilpué tiene que restaurar y conservar tres hitos ferroviarios, los que – afortunadamente – no alcanzó a arrasar MERVAL. Ellos son lo que queda del taller  que desde fines del siglo XIX se guardaba un carro de apoyo para el traslado de trabajadores que debían concurrir a reparar una emergencia o trabajos programados.

Posteriormente, fue la base de un pequeño carro de transporte de trabajadores y, finalmente base de  un carro-locomotora – típico color anaranjado – que  funcionó hasta que llegaron los nuevos carros del MERVAL. En la actualidad, dicho lugar es “dormitorio” de personas en situación de calle, jóvenes drogadictos que encienden fogatas por las noches u otras personas que durante el día tienden ropas.

Los otros elementos patrimoniales, son dos letreros con los que se anunciaba la llegada a una estación o pueblo. El primero de ellos está en el costado Sur de la vía férrea, frente a calle General Bustamante. Allí existe uno de los característicos letreros blanco con letras negras con la palabra QUILPUÉ, el que se esconde tras las malezas del sector.

El mismo está a muy mal traer, una de las letras está a punto de caer y otras que desaparecieron, además de rayados con pintura spray, sin contar  el paso de los años,  como  la nula mantención que ha tenido en los últimos veinte o treinta años. El costo de reparación es mínimo, pero el valor patrimonial que tiene, es incalculable.

El segundo letrero se ubica en calle Aviador Acevedo casi frente a calle Constitución, fuera de la reja perimetral del MERVAL. En ese lugar, se ubica el último letrero, de similares características al anterior, algo mejor conservado que señalaba a los pasajeros de hace dos décadas y más, que el tren arribaba  a la estación EL SOL.

Este letrero, a diferencia del anterior, se encuentre en plena vía pública, por lo que su destrucción podría ser inminente, tal como ocurrió hace algunos meses con un letrero similar, ubicado en la vía pública, por calle Baquedano, sector Sur de la vía férrea, donde hoy solo queda como recuerdo los dos trozos de acero de las vías que lo sostenían.

Sabido es que MERVAL es reacio a autorizar que los municipios intervengan estos hitos, tal vez prefieran perderlos luego de arrasar con el patrimonio ferroviario existente entre las estaciones Puerto y Limache.  Aún es tiempo de salvar estos tres hitos patrimoniales.

El alcalde de Quilpué,  Mauricio Viñambres, consultado por el tema en plena realización del Festival de Cine del Marga Marga, en septiembre de 2015, señaló desconocer dichos letreros y taller, por lo que “mandaría a verlos para conversar con los directivos de MERVAL”.

Han pasado cinco meses y no se ha hecho nada. Tal vez el alcalde se olvidó de lo prometido o MERVAL no ha entregado respuestas, mientras tanto, el taller y los letreros cada día mueren un poco más.

Última vez modificado Viernes, 19 Febrero 2016
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