¿Por qué la Armada de Japón considera a Arturo Prat un samurai moderno?

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Busto de Arturo Prat Chacón en la Academia Naval de Tajimo, Japón.

En varios países del mundo, por diversos motivos,  existen monumentos dedicados a exaltar la figura del máximo héroe naval de Chile, Arturo Prat Chacón, quien ofrendó su vida a bordo del monitor Huáscar, en uno de los más brillantes actos de valentía de todos  tiempos modernos.

Pero uno de esos homenajes, fue realizado al otro lado del mundo, en la isla de Tajimo, en Japón. En ese lejano lugar, en dependencias de la Academia Naval de ese país, se rindió  tributo  a quienes consideraban los tres máximos exponentes del Código Bushido, los tres héroes máximos de la historia naval mundial.

Ellos son el Almirante  de la Marina Real Británica, Horatio Nelson, héroe de la batalla de Trafalgar; el Almirante de la Flota en la Armada Imperial Japonesa, Togo Heihachiro, héroe de Tsushima y el Capitán de la Armada de Chile, Arturo Prat Chacón, héroe del Combate Naval de Iquique.

El homenaje  que se ha perpetuado en el tiempo y que lleva a cada joven japonés que ingresa a la Armada a emular los valores impuestos por los tres héroes, se llevó a cabo en 1985, inaugurando en sus dependencias un  busto de cada uno de los héroes.

El Bushido, también conocido como El camino del guerrero, era un código para el samurai que se desarrolló entre el Heian (es el último período de la época clásica de la historia japonesa, 794 a 1185)  y Tokugawa  (el último Shogun, que renunció en 1868, dando comienzo a la era Meiji ) y sirvió de guía del guerrero japonés que se cimentaban en el zen, el confucionismo, el budismo y el sintoísmo.

El código Bushido se basa en los principios de lealtad, autosacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto, lo que sumado a no tener miedo a morir, a los peligros que se le presenten ni al riesgo, virtudes que la Armada de Japón encontró en los tres héroes mencionados.

En el caso de nuestro Arturo Prat, durante el Combate Naval de Iquique, el mencionado código se manifiesta en que luchó en condiciones de adversidad, no arrió la bandera y en la valentía al saltar al abordaje.

Para los japoneses, lo realizado por el Capitán Prat, constituye “un acto propio  de un Samurái icónico, moderno y occidental que se debe homenajear”.