Los Andes: Vecino logra recuperar camioneta que había sido comprada con 4 cheques sin fondos

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En la imagen, la camioneta Mitsubishi, modelo Katana, estafada a su dueño y recuperada por un vecino.

El vendedor de la camioneta Mitsubishi, modelo Katana L200, año 2014, al concluir los trámites de venta del vehículo, nunca sospechó que se trataba  una farsa y que el negocio sería una vulgar estafa, situación que no quedó en evidencia hasta que se dirigió al banco para cobrar los cheques entregados por el vehículo, los que no tenían fondos para ser cancelados.

Tras comprobar que había sido estafado, la víctima se dirigió al cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI), donde interpuso una denuncia por estafa, investigación que quedó  a cargo de la Brigada de Delitos Económicos (BRIDEC).

La camioneta había sido vendida en 13 millones quinientos mil pesos y cancelada con cuatro cheques, los que fueron entregados en una notaría de Los Andes y en presencia del Notario Público, además de los documentos de la compra-venta del vehículo.

En forma paralela y rápidamente, los sujetos que quedaron con la camioneta, la pusieron a la venta en 10 millones de pesos, buscando deshacerse lo más rápido posible del móvil y convertir en efectivo “legal” el ilícito.

Pero los sujetos no contaban con que un vecino del propietario de la camioneta, con domicilio en la comuna de San Esteban, se percató del hecho y tomó contacto con los sujetos, los que viajaban en dirección a Santiago, a bordo del vehículo estado.

Luego de recibir la oferta, los sujetos optaron por regresar para mostrar y vender la camioneta. Una vez en el lugar, el posible comprador solicitó probar el vehículo y efectuar una prueba mecánica de la misma, a lo que los sujetos aceptaron.

Posteriormente, el “comprador” enfiló rumbo a Los Andes, no sin antes contactarse con la Notaría y la BRIDEC,  seguido por los sujetos a bordo de otro vehículo, dirigiéndose al cuartel de la PDI. Fue en esos momentos que los sujetos se percataron que habían sido engañados, huyendo de lugar sin dejar rastro.

Finalmente, tras comprobarse que el vehículo mantenía la orden de búsqueda, éste se le devolvió a su dueño original, mientras los sujetos se esfumaron.